Imagen publicitaria de la película Wonder. (wonder.movie)

Sabemos que el ambiente escolar puede influir y condicionar el proceso de aprendizaje de nuestros alumnos, por lo que, crear un clima de aula adecuado es fundamental para que el trabajo fluya con facilidad, los resultados sean óptimos y nuestros alumnos aprendan y crezcan en un clima sano y feliz.

Pero para que ellos sean felices deben desarrollar, lo primero, una autoestima positiva. La autoestima no es más que la consideración o aprecio que cada uno tiene de sí mismo y, aunque puede parecer sencillo adquirirla, en algunos casos puede ser más que complicado.

Por eso os traemos esta variante de la dinámica “el bote salvavidas”, en la que nos centraremos fundamentalmente en que cada uno de ellos sea capaz de enumerar cada una de las cosas buenas que tiene en su persona. A continuación os explicamos cómo desarrollar esta actividad.

 

EL BOTE SALVAVIDAS

Objetivo: fomentar una autoestima positiva entre nuestro alumnos.

Tiempo necesario: aproximadamente,  60 minutos.

Material: un reloj, un aula amplia, papel y bolígrafo.

Desarrollo:     

 

  1. Se forman grupos (el número de integrantes puede variar, pero es aconsejable que nunca sean más de 8 personas).
  2. Para ponerles en situación, se les explica que el barco en el que viajábamos ha naufragado y que ahora nos encontramos en botes salvavidas. Debemos llegar a tierra firme, pero aún está muy lejos. Y además, tenemos un “pequeño” problema: no tenemos sitio para todos y, antes de que el bote se hunda, hay que echar a un pasajero al agua.
  3. Cada miembro del grupo tendrá como objetivo defenderse, dar argumentos y razones de por qué debe mantenerse en el bote, qué puede aportar al grupo, cuáles son sus cualidades, etc.
  4. Deja muy claro que el objetivo es ese y ningún otro y que, en ningún momento, nadie del grupo decidirá si se debe echar a alguien del barco o no, ya que en ese caso se podría generar algún conflicto y eso sería justo lo contrario de lo que pretendemos.
  5. Nombra un responsable en cada “bote” que se encargue de dar el turno de palabra para que todos tengan la oportunidad de participar y defender su causa.
  6. Una vez trascurrido el tiempo, reparte una hoja a cada alumno y pídeles que escriban todas las cualidades y cosas buenas que han sido capaces de nombrar durante la actividad.
  7. Reflexionad en voz alta sobre qué cosas les han sorprendido de la actividad, si les ha sido fácil encontrar argumentos para defenderse, … Será una buena reflexión sobre las habilidades que tienen y de las que muchas veces ni se acuerdan.

 

¡Estamos seguros de que os sorprenderán las respuestas de todos y servirán, además, para mejorar la autoestima de tus alumnos!

Share This