El cálculo mental es uno de los ejercicios más importantes para desarrollar la agilidad mental y  la concentración en los niños, además de ser la base del pensamiento matemático. Esta habilidad les ayuda a construir herramientas y desarrollar estrategias que les permitirá comprender y resolver distintas situaciones y ser más autónomos y resolutivos a la hora de enfrentarse a la realidad.

Pero el buen cálculo mental no se basa en resolver operaciones de forma rápida en la cabeza, sino en entender y comprender conceptos numéricos y sus relaciones entre ellos y adquirir estrategias para la resolución de problemas.

Las características más importantes del cálculo mental son estas:

  • es flexible y variable, ya que puede haber distintas formas de resolver un mismo problema;
  • es activo, es decir, implica tomar decisiones y elegir la estrategia a seguir para resolverlo;
  • es concreto y aplicado a unas situaciones reales;
  • es rápido, si se practica habitualmente;
  • es constructivo y acumulativo, pues los resultados parciales permiten construir una respuesta final y,
  • es útil, en cuanto a que nos ayuda a resolver situaciones que se nos plantean.

Y todas estas características, ¿cómo contribuyen en el desarrollo del niño?

Aunque sus beneficios son múltiples, destacaremos los siguientes:

  • fija el aprendizaje de las cuatro operaciones fundamentales;
  • mejora el razonamiento y la resolución de problemas;
  • estructura y organiza el pensamiento y, así, los resultados;
  • ayuda al aprendizaje de algoritmos y a saber cuándo utilizarlos y,
  • favorece la atención, la motivación y la autonomía.

Por todo esto y porque uno de los objetivos de la educación es dotar a los niños de autonomía para desenvolverse en la sociedad, te animamos a que practiques cálculo mental con las tablas de cálculo mental que se recogen en el siguiente enlace. Nosotros las utilizamos muy a menudo y, además de ser muy útiles, ¡a nuestros niños les encantan!

 

Share This