A veces, a los niños les puede resultar largo y aburrido estudiar historia. Pero conocer los acontecimientos que ocurrieron en el pasado es fundamental para explicarnos cómo es ahora nuestra sociedad y el mundo; pues las decisiones tomadas anteriormente es lo que ha hecho que hayamos llegado hasta nuestros días.

La historia es una continuidad de sucesos en la que el orden es imprescindible. Por ello, la elaboración de ejes cronológicos, o líneas del tiempo, que ayuden a los alumnos a ordenar estos eventos es importante en nuestra tarea diaria.

Un eje cronológico es un documento gráfico que separa distintas etapas y acontecimientos a lo largo del tiempo. Son muy útiles y prácticos porque nos permiten comprender de forma rápida y visual todo este conocimiento. Además, sintetizan, relacionan y analizan los distintos hechos.

Dependiendo de lo extenso que sea el eje que queremos elaborar, deberemos dividirlo por años, décadas o siglos y establecer una relación entre los datos para que les sea más fácil comprenderlos y retenerlos en su memoria. Si, además, acompañamos esta serie de hechos y años con dibujos, será más sencillo aún.

Lo primero que debemos hacer es identificar los hechos más relevantes que queremos que los niños aprendan. Una vez escogidos, los colocaremos en orden y, finalmente, elaboraremos un gráfico donde plasmaremos todos estos datos.

Aquí os dejamos el eje cronológico que hemos elaborado para nuestros alumnos. ¡A partir de ahora será más divertido estudiar la historia!

Descárgate aquí nuestra línea del tiempo.