Una oración es un conjunto de palabras ordenadas, con sentido completo y que se divide en dos partes: sujeto y predicado.

El sujeto es la persona, animal o cosa que realiza la acción del verbo (o de quien se dice algo).

Ejemplo: Mi padre lava el coche.

El predicado es la parte de la oración que nos da información sobre el sujeto.

Ejemplo: Mi padre lava el coche.

Para ser capaces de separar ambas partes, sólo tenemos que preguntar ¿quién? o ¿quiénes? al verbo y así reconoceremos el sujeto de nuestra oración.

Ejemplo: Mi padre lava el coche. ¿Quién lava …? La respuesta es: mi padre. Mi padre es el sujeto, por tanto, lava el coche es el predicado.

Ejemplo: Los vecinos tienen un perro. ¿Quiénes tienen …? La respuesta es: los vecinos. Los vecinos es el sujeto, por lo que, tienen un perro es el predicado.

Ejemplo: Ricardo salta a la comba. ¿Quién salta …? La respuesta es: Ricardo. Ricardo es el sujeto, por tanto, salta a la comba es el predicado.

Tanto en el sujeto como en el predicado, siempre hay una palabra que es más importante que las demás. Son las palabras que se conocen como “núcleos”.

En el caso del predicado, el núcleo siempre es será el verbo.

Ejemplo: Mi padre lava el coche. El núcleo del predicado es lava.

Ejemplo: Los vecinos tienen un perro. El núcleo del predicado es tienen.

Ejemplo: Ricardo salta a la comba. El núcleo del predicado es salta.

Vamos a probar con estas actividades a ver si lo has entendido. ¡Cuéntanos qué tal te ha ido!