Imagen publicitaria de la película Wonder. (wonder.movie)

Esta es la entrañable historia de Austin, un niño de 6 años que, inspirado en un proyecto de ciencias sobre mariposas decidió hacer su propio dibujo de una mariposa tigre. El trabajo consistía en dibujar dicha mariposa desde una perspectiva científica.

Pero no podemos olvidar que Austin sólo tenía 6 años. Por lo que, no es de extrañar que su trabajo no cumpliese las expectativas, pues era realmente difícil. Sin embargo, el resto de compañeros del aula, lejos de reírse y burlarse de él, empiezan a hacerle aportaciones y sugerencias para que, con cada nuevo intento, mejore el resultado final. Y así es como Austin, poco a poco, consigue realizar un dibujo de la mariposa tigre a la perfección.

 

 

¿Qué podemos aprender de esta historia?

 

Lo primero de todo, ésta es una historia de superación. Austin podía haber abandonado al primer intento y, sin embargo, persiste en su propósito hasta que consigue su objetivo.

Por otro lado, este éxito es posible gracias a la colaboración de sus compañeros de clase, ya que lo acertado y específico de sus aportaciones le han hecho ver a Austin cómo podía ir mejorando su dibujo.

Además, cuando él sigue sus indicaciones consigue también que sus compañeros sientan que sus opiniones son importantes y se les tiene en cuenta. A la vez que ellos, valorarán el esfuerzo realizado por Austin para conseguir lo que se ha propuesto.

Y, por supuesto, una de las lecciones más importantes que podemos aprender de esta historia es que, para llegar a la perfección y a la excelencia, se les debe dar la oportunidad a los alumnos de crecer y mejorar con cada intento. Y que, para ello, valores como la empatía, la escucha activa y la colaboración de los otros son imprescindibles.

Este es un gran modelo de crítica constructiva para personas de todas las edades y es que “si caminas solo llegarás más rápido; pero si caminas acompañado, llegarás más lejos”.

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