Educar en el arte es algo imprescindible en el desarrollo de los niños para estimular, no solamente el aprendizaje de distintas áreas, sino para también mejorar habilidades como la interacción social, la motricidad fina o la percepción. Además, está comprobado que potencia la autoestima, la sensibilidad y la creatividad, destrezas muy necesarias para que el niño tenga un crecimiento sano. Estudiar arte de una forma divertida les dotará de capacidad crítica.

Pero el arte se presenta de formas muy diversas: en cuadros, piezas de música, obras de literatura, cuentos, canciones, …

Por ello, en esta ocasión hemos escogido la famosa obra de Antoine de Saint-Exupéry, “El principito”.

Como todos sabéis, “El principito” narra la historia de un aviador que tiene un accidente mientras sobrevuela el desierto del Sáhara y conoce allí a un niño que proviene de un asteroide.

Pese a que se han hecho numerosas interpretaciones del libro, todas coinciden en que se trata de una historia que analiza el amor, la amistad, la soledad, las creencias, el tiempo que empleamos en las cosas que son importantes versus las que no lo son …

Una de las anécdotas más destacadas es aquella en la que cuenta cómo cuando era pequeño dibujó una boa que había engullido a un elefante, pero cuando se lo enseñó a los adultos, todos pensaron que se trataba de un sombrero y aquello le creó una gran decepción y tristeza.

Y en esa anécdota es en la que nos hemos fijado para dar rienda suelta a nuestra imaginación. A partir de esa silueta de una boa engullendo a un elefante, hemos creado nuestras propias interpretaciones. ¡Mira qué cantidad de cosas se nos han ocurrido!

Tú puedes descargarte la plantilla aquí

 

 

 

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